(Caro Butron - Red Eco)
Hoy comenzó a soplar el viento sobre Mar del Plata. Llevándose consigo las cumbres y también la nube de angustia ocasionada por los sucesos de ayer.
Son las cuatro de la tarde y Playa Punta Iglesia es escenario de una propuesta artística. Carteles pintados a manos que proclaman:“Playas si, Vallas no”, “¿Por qué deciden sobre mí? y “Qué se vallen todos”. También bailaban barriletes de colores sobre las vallas, platos voladores de cartón estampados con la cara de Bush y la frase “Mal venido Mr. Bush al mundo”. La alegría de compartir una tarde a pesar del miedo y la violencia desparramada por necios y cobardes.
“Es una intervención del espacio público en contra de la Cumbre de las Américas, del ALCA, de los tratados de libre comercio, de la presencia de Bush en Argentina y en contra de la zona de exclusión que armaron ellos.” Comentaba una integrante del Grupo Bristol.
La gente comenzó acercarse y miraba curiosa a estos jóvenes con sombreros y flores.
Pero algunos integrantes no pudieron asistir a esta jornada. “Estamos los que quedamos después del quilombo.Ayerfue un día difícil. Lamentablemente no estamos todos los que querríamos. Algunos ya se fueron a Buenos Aires por que hubo problemas. Nosotros no rompimos nada como dijo canal 9 nosotros somos un grupo de acción no violenta, pero de acción directa, vamos donde hay que ir.”
El Grupo Bristol sufrió la detención de ocho compañeros, a cuadras de la facultad donde se están alojando. Las mujeres fueron trasladadas a una comisaría y los hombres a la Cárcel de Batán.
Ahora la gente mira desde la vereda y los flashes de los fotógrafos se multiplican.
Empiezan a levantar las vallas. Un integrante del grupo, se ofrece para ayudar a los policías que trabajaban en la retirada del monstruo de hierro.
Curiosamente comenzó el despliegue en conjunto. Las chicas salen corriendo a posar con sus carteles. Una de ellas nos dice: "Estaban bajando las vallas y surgió espontáneamente tergiversar irónicamente el sentido de lo que ellos proponen. Los ayudamos a bajar las vallas nos sacábamos fotos ridículas con nuestros carteles que decían que se vallen ellos. Que se llenen de vallas ellos, los que no quieren un mundo de libertad, los que quieren un mundo desigual.”
La manifestación de la cultura bajo un sol que se esfuerza por asistir a esta forma de lucha. Los autos diplomáticos pasan por Avenida Luro y la costa. Ellos con sonrisas y gritos muestran sus carteles. Pero los vidrios polarizados no dejan ver la expresión de los hombres que se ocultan detrás de los vidrios.
La ciudad va dejando atrás los días de las cumbres. Ahora será cuestión de no olvidarnos los reclamos y de los cantos de protestas. De las risas y de la fuerza de saber que no son unos pocos los que luchan sino que es un terremoto silencioso que agita la tierra.