Carlos Rodríguez (Metaprensa), desde Mar del Plata.- El presidente mexicano defendió a ultranza la iniciativa de los Estados Unidos. En conferencia de prensa, criticó a los países que se oponen al libre comercio, pero trastabilló ante las preguntas de dos periodistas.
En una charla con la prensa, casi en el cierre de la Cumbre de las Américas, el presidente de México, Vicente Fox, se puso la camiseta del ALCA y aseguró que “son 29 los países” que apoyan la iniciativa patrocinada por el gobierno de los Estados Unidos. A pesar del optimismo de Fox, el encuentro continental se cerró sin documento final, porque el consenso sobre ese punto nunca llegó, más allá de la presión desplegada por la administración Bush.
Fox apeló a todos sus recursos para convencer sobre las bondades del ALCA. “Los convenios del libre comercio han dado beneficios siempre”, insistió, pero su aparente convicción trastabilló cuando un periodista argentino (Pablo Brieger) le recordó que las estadísticas están marcando, en su propio país, que los convenios firmados en forma reciente con EEUU y Canadá “no han generado empleo y por el contrario, han provocado el traslado de campesinos a la ciudad, en búsqueda de trabajo”.
Sobre el punto, Fox dijo que las estadísticas “están equivocadas”, aunque las cifras oficiales del Banco Mundial confirmaron que en el primer semestre del año “los únicos países de América Latina donde hubo caída del empleo fueron Perú y México”.
Otra desmentida de Fox tuvo que ver con las presiones de EEUU para que México venga a la Cumbre con la camiseta del ALCA puesta. Sostuvo que la reunión de Mar del Plata era para “fijar los lineamientos del ALCA sin presiones” de ninguna índole, aunque también le recordaron que el propio canciller de México, Luis Derbez, ha declarado que la administración Bush presionó con retirar la ayuda que brinda en la llamada “lucha contra el narcotráfico”
Según Fox, los países del Mercosur que rechazan el ALCA, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, y por supuesto Venezuela, no tienen en cuenta que se trata de “una buena propuesta contra la pobreza y la desocupación”. Claro que su convicción patinó cuando dijo que la importancia de los convenios “de libre comercio” tienen que ser valorados a partir de “la experiencia de algunos países como Haití, Paraguay, Nicaragua y Bolivia”, es decir, algunas de las naciones más pobres del planeta.
Fox ni siquiera tuvo en cuenta que a partir del huracán Katrina y sus efectos sobre Nueva Orleáns, quedó reflejada la situación planteada, incluso en los Estados Unidos, donde los niveles de pobreza superan el 20 por ciento. En la zona negra de N.O., las cifras se alargan hasta alcanzar el 40 por ciento.
Con la única camiseta que Fox no quiso jugar, fue con la que intercambiaron aquí, simbólicamente, dos personajes tan diferentes como Hugo Chávez y Diego Maradona. “El del fútbol, al fútbol”, dijo Fox. Luego se sonrió cuando otro periodista (Pablo Llonto) le preguntó si no era “más democrático” hacer como en Europa y convocar a un plebiscito para aprobar un acuerdo internacional de las características del ALCA. Fox aclaró que en su país “donde la democracia retornó en el 2000”, es decir con la llegada de él al poder, no existe la posibilidad constitucional de una consulta popular.